Thursday, June 8, 2017

TODO ES NECESARIO

TODO VALE, TODO APLICA Y TODA LUCHA RINDE UN BENEFICIO

El momento que atraviesa Venezuela, es especialmente único. Un país destruido. Una sociedad en el peor de los atrasos conocidos por los que recibimos la era democrática. Una población arrinconada por el hampa más inclemente y de la mayor impunidad conocidas hasta ahora, con una crisis de salud que se pasea en los terrenos de lo desgarradoramente humanitario, una crisis de abastecimiento de alimentos y bienes de consumo diario que raya en lo holocaustico. Un caos político con el secuestro de poderes por parte de una banda de delincuentes y el desconocimiento de la única institución recientemente legitimada mayoritariamente por el pueblo, y para colmo ahora con las pretensiones de confeccionarse una constitución socialista a la medida de sus intereses.

Todo ello no podía más que si no propiciar un enorme descontento general que a ha mantenido a la población en la calle por más de 60 días continuos (no me acuerdo haber visto eso antes), obligando al régimen a responder cada vez con mayor intolerancia en una danza de acción y reacción que los ha mantenido cometiendo errores tras errores, al punto que la situación se ha tornado insostenible por el nivel de desgobierno, y mientras más nos demoremos en prepararnos para recoger los pedazos de país que van a quedar, más difícil será recuperarnos de ello.

Es que se oyen voces, vuelan críticas de todo tipo, y atrás vienen las justificaciones de cada una de las acciones que los distintos actores de la población aplican a su saber y entender. Pero la crítica que más desentona, la que resulta más estéril es aquella que pretende - después de tantos días de protestas, tantos atropellos, tantos presos, robos, heridos, violaciones y asesinatos que vulneran todos los derechos civiles consagrados en nuestra Carta Magna y los pactos internacionales suscritos por el estado; amén de una impotencia y rabia colosal, que precipita los más bajos instintos de odio y venganza - que todos nos pleguemos a una sola forma y un único coordinador de las protestas, como si se tratase de una orquesta que deben tocar todos las mismas notas.

Es física y psicológicamente imposible que obliguemos a los demás a ver, la salida de este despelote, desde una única óptica. Sobre todo, después de estos larguísimos 17 años  y pico de errores y demoras en reconocer, lo que ya para todos es una realidad, la calamidad histórica que ha significado el régimen chavista.

Unos creen que salir a marchar es un deber ciudadano, otros que la guarimba es el rumbo indicado para acabar con este régimen, otros (mas tímidos) que su cacerola terminará “tumbando a maduro (permítanme la minúscula)”, algo más radical es intentar un plantón en un sitio específico o “trancar esta vaina de una vez por todas”, y para los más aguerridos el impostergable enfrentamiento para “acabar con esos hijos..de...p de una buena vez”.

Sinceramente creo que es allí donde está el verdadero consenso, la tan anhelada unión, que no es otra cosa que luchar unánimemente en contra de esta pandilla de malhechores, pero cada uno con sus propios recursos y habilidades. Todo suma, todo agrega algo a la protesta, todo eso es “desobediencia civil” (y faltaría más), todo eleva la temperatura del clima político y le da un certero zarpazo al atropello del que hemos sido objeto por más de 17 años. Hasta el “Escrache” tiene su razón de ser, y colabora con la internacionalización de la protesta contra el régimen.

Y aquí va mi crítica a la Asamblea Nacional (AN). Muy orgulloso y satisfecho de la actitud y la valentía de los diputados (jóvenes) que son la vanguardia de la política nacional, pero y:

¿Cuándo van a terminar de fijar una posición firme y certera en contra del régimen?

Aparte de participar y promover las actividades de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD):

¿Por qué no continuar con el desconocimiento de los dislates de estos bandoleros?

Si todos ya conocemos la ilegalidad de los poderes secuestrados, del golpe constitucional continuado que han venido ejecutando, y ahora la eliminación de la república por vía de la “inconstituyente”

¿Por qué no hacer del conocimiento de TODAS las instancias internacionales de las ilegalidades a la que se enfrenta al pactar con estas bandas de criminales armados?

¿Por qué no EXIGIRLE (si en mayúscula porque ustedes son los únicos representantes legales y legítimos del pueblo venezolano) a la OEA y a la ONU que definitivamente se desmarquen de los secuestradores del poder que tenemos en nuestro país y que asuman una postura frontal contra el crimen que venimos padeciendo?

¿Por qué las ´posturas blandengues y tangenciales?


Siempre he mantenido el criterio de que las cosas hay que llamarlas por su nombre, y que lo más importante en toda “empresa” es reconocer y mantener siempre claro el objetivo. Este gobiernucho ha hecho con nosotros (y nuestros representantes se lo han permitido) lo que le ha dado la gana. Habiendo llegado a la encrucijada de reconocer y sentenciar todo lo de ilegal e ilegitimo que ya se conoce del régimen, no veo porque continuar jugando al debate democrático con quien no tiene, para el pueblo venezolano, ninguna autoridad, y que insistir en reconocer a este atado de sinvergüenzas es seguir cometiendo las torpezas de siempre.

Oscar J Pinto Arnó
08/06/2017